11 mayo, 2006

Me caso


Hay dos tipos de personas: las que deciden casarse y las que no. Yo me encuentro, esta vez, en el primer grupo. Dicen que lo de casarse es una de las decisiones más importantes en la vida de uno pero, más que por el acto en sí, por el gran lío donde te metes a la hora de organizar una gran boda.

Una vez que te lo piden como es debido (sí, como es debido): anillo, rodilla, lluvia, estrellas…, todo envuelto en el romanticismo de antaño, lo que más ilusión nos hace a las mujeres, digan lo que digan, es buscar el modelito a lucir. Seamos invitadas al evento o las protagonistas del mismo, versión civil o vía religiosa. Yo me encuentro en esa fase. Si ya es habitual la eterna pregunta: “¿Qué me pongo?”, ahora, más que nunca, la decisión se convierte en una de las más importantes de tu vida. Todo el mundo hablará de tu modelito. Al fin y al cabo ya tienes marido, en este caso, prometido. Una parte del pastel está lista.

Internet me ayuda a sondear las tendencias de lo que se lleva en moda nupcial esta temporada: escotes palabra de honor, corte imperio, gasas. La World Wide Web ofrece miles de páginas donde perderte buscando el traje de tus sueños pero… ¿y los zapatos????? ¿No son ellos los que verdaderamente te soportarán todo el día y toda la noche???? Si el vestido es decisivo, los zapatos más. Ellos serán los responsables de amargarte tu día o convertirlo en un maratón que te permita olvidarte de tus descuidados pies para no perder un segundo en saludar a todos tus invitados y bailar hasta altas horas de la madrugada. Internet aquí también da para mucho. Navego embarcada en zapatos de Jimmy Choo o en Manolos nupciales. Al fin y al cabo, si en una boda se tira la casa por la ventana con presupuestos desorbitados, ¿qué suponen 500 euros más por unos zapatos, coprotagonistas del gran día?

Grandes olvidados de los diseñadores, los convierten en protagonistas en la sombra bajo grandes faldas de gasa, satén, tul u organza. Las novias amantes de los zapatos, como yo, están de suerte. Para esta temporada, el diseñador Pepe Botella, habitual de Cibeles, nos transporta a los años 50 con preciosos vestidos tobilleros. Ocasión excepcional para devolver al calzado nupcial la importancia que tiene y lucirlos uno de los días más importantes de la vida.

5 comentarios:

Pablo Yeste dijo...

Hooola Nadia!!
Lo primero de todo... ENHORABUENA!!
jajajaja, estás loquiiiisima, y no lo digo xq te cases, ya sabes q eso me parece guay... sino por el blog!! jajajajaja, me partooo!!! q buenoooo!!! asi que tu boda ya ha llegado a internet!! Oye, pues nada, voy a crear un apartado especial en mi web: "BODA DE NADIA"... ayúdala a elegir unos zapatos!!! jajajajajaja. Qué tíaaa!! En serio, me alegro mucho por ti!! Enhorabuenaaaaaaaa!!!
Un besooote!

Anónimo dijo...

BUeno te escribe tu futura cuñadita, no te preocupes en elegir tus zapatos nos patearemos Madrid, España y parte del extranjero en busca de los zapatos mas especiales comodos y unicos para un dia como el de tu boda!seguro q eliges todo estupendo"!!muaks y animo!!

Toncita dijo...

NO TE CASES ... POR DIOS NO LO HAGAS ...
Es un craso error el casarse, mas no por casarse en si, si no por aguantar el resto de la vida con una persona que en un inicio parace algo que en un futuro no es ... dudo que me equivoque ...

Bueno como me has obligado a escribir ... xD
Besitos Hermanita ...
Larinha

Jousei dijo...

vaya sorpresón...Nadia!

Non posso creditar...¿¿lo sabe Nenad?? él que dice: dobro, dobro...

Fíjate, cuando te conocí y me dijiste que trabajabas y hacías mil cosas me pareciste una chica muy madura y echá palante pero no supe que tanto.

bueno, pois muita sorte e animo!

Dovidjenja!

Nadia Quintela dijo...

Hola!!!! Bueno, parece que este es uno de los articulos mas leidos y que mas cola (nunca mejor dicho) traen en este blog. Aunque continua en "Caminar descalza.. de nuevo", tengo que decir que no me caso. No. Se ha suspendido todo, se ha roto la relacion y agradezco de veras que no haya preguntas... Solo disfrutad del blog en el que cada vez participa mas gente.
Gracias de todas formas.